
Este es un tema muy discutido hoy en día. Las dudas que más surgen sobre este tema, serian cual es la verdadera función de los medios y si estos deben o no proteger a quienes los alimentan.
El viernes 23 de febrero, algunos estudiantes de periodismo entre ellos yo, llevamos a cabo un dialogo Socrático acerca de este tema, basándonos en las lecturas de Rubén Darío, José Ortega, Gasset y Umberto Eco. Sin embargo conforme iba avanzando los temas mas perecía debate que dialogo.
¿Porque debate en vez de dialogo? Por el simple hecho que el periodismo y sus temas son apasionantes y los periodistas tendemos a dejar nuestra alma y nuestro único punto de vista en ellos.
Discutimos sobre tres temas en especifico, que fueron: las fuentes de información, la objetividad y de como trasmitir una nota con ética.
Al discutir el tema de la fuentes, dos de siete decían que, si llegara a suceder el caso que amenazaran a sus familias o incluso a ellos, no sacrificarían su vida por la fuente, prácticamente sus fuentes off the record (significa que no desean ser reveladas) serian delatas. Los cinco restantes dijeron que antes de delatar una fuente primero pondrían en práctica la ética periodística que cada uno tiene y no delatarían a sus fuentes. Se llego a la conclusión que realmente sabremos como actuar el día que nos toque estar ahí y salvar nuestra vida y la de nuestras familias. Cuando tocamos el tema de objetividad fue donde el dialogo agarro calor y se convirtió mas en un debate. Había un compañero en especial que se considera conservador, por tanto el cree que la mayoría de cosas que ve fuera de sus ojos son incorrectas, lamentables y superficiales, mientras el resto le hacia entender que como periodista uno no se debe encasillar en un solo pensamiento, y que tenemos el deber de criticar sin represivas, como dijo Umberto Eco. El mal uso de nuestra pluma puede favorecer y desfavorecer al tema que se está tratando, y por ello debemos de ser imparciales aunque no nos parezca correcta la situación, darle al cesar lo del cesar. Como decía Rubén Darío, “el escritor debe ser brillante soldado del derecho, el defensor y paladín de la justicia”, mejor explicada la labor del periodista no puede estar. De esto concluimos que definitivamente hay que ser recto, juzgar con fundamentos y dignidad, ya que somos los papas de nuestros lectores. En cuanto a la ética todos concluimos que era importante seguir las reglas del periodismo y no por atraer al público utilizar un lenguaje soez, hablar de las vidas privadas que no nos corresponde y mucho menos utilizar el escándalo como primer recurso.
La actividad fue interesante la verdad, se llega a conocer muy bien en donde están parados mis colegas y de que modo piensan. También el bonito ver que en cosas que son importantes como ser objetivos muchos coincidimos que todos estamos a favor de que los medio de comunicación si son el cuarto poder, lo que me da la certeza que existirá un periodismo digno de leer en un futuro próximo.
El viernes 23 de febrero, algunos estudiantes de periodismo entre ellos yo, llevamos a cabo un dialogo Socrático acerca de este tema, basándonos en las lecturas de Rubén Darío, José Ortega, Gasset y Umberto Eco. Sin embargo conforme iba avanzando los temas mas perecía debate que dialogo.
¿Porque debate en vez de dialogo? Por el simple hecho que el periodismo y sus temas son apasionantes y los periodistas tendemos a dejar nuestra alma y nuestro único punto de vista en ellos.
Discutimos sobre tres temas en especifico, que fueron: las fuentes de información, la objetividad y de como trasmitir una nota con ética.
Al discutir el tema de la fuentes, dos de siete decían que, si llegara a suceder el caso que amenazaran a sus familias o incluso a ellos, no sacrificarían su vida por la fuente, prácticamente sus fuentes off the record (significa que no desean ser reveladas) serian delatas. Los cinco restantes dijeron que antes de delatar una fuente primero pondrían en práctica la ética periodística que cada uno tiene y no delatarían a sus fuentes. Se llego a la conclusión que realmente sabremos como actuar el día que nos toque estar ahí y salvar nuestra vida y la de nuestras familias. Cuando tocamos el tema de objetividad fue donde el dialogo agarro calor y se convirtió mas en un debate. Había un compañero en especial que se considera conservador, por tanto el cree que la mayoría de cosas que ve fuera de sus ojos son incorrectas, lamentables y superficiales, mientras el resto le hacia entender que como periodista uno no se debe encasillar en un solo pensamiento, y que tenemos el deber de criticar sin represivas, como dijo Umberto Eco. El mal uso de nuestra pluma puede favorecer y desfavorecer al tema que se está tratando, y por ello debemos de ser imparciales aunque no nos parezca correcta la situación, darle al cesar lo del cesar. Como decía Rubén Darío, “el escritor debe ser brillante soldado del derecho, el defensor y paladín de la justicia”, mejor explicada la labor del periodista no puede estar. De esto concluimos que definitivamente hay que ser recto, juzgar con fundamentos y dignidad, ya que somos los papas de nuestros lectores. En cuanto a la ética todos concluimos que era importante seguir las reglas del periodismo y no por atraer al público utilizar un lenguaje soez, hablar de las vidas privadas que no nos corresponde y mucho menos utilizar el escándalo como primer recurso.
La actividad fue interesante la verdad, se llega a conocer muy bien en donde están parados mis colegas y de que modo piensan. También el bonito ver que en cosas que son importantes como ser objetivos muchos coincidimos que todos estamos a favor de que los medio de comunicación si son el cuarto poder, lo que me da la certeza que existirá un periodismo digno de leer en un futuro próximo.
